David Wilkerson Today
NUESTRO PASTOR TODAVÍA AMA A LAS DESCARRIADAS
Nuestro gran pastor ama cada oveja que se ha descarriado debido a las pruebas,
problemas, heridas o dolores. Nunca nos animaríamos a acusar a nuestro pastor
de abandonarnos. Él todavía camina a nuestro lado y nos cuida todo el tiempo.
Ahora mismo, tal vez usted está perdiendo la guerra contra alguna clase de
tentación. Cualquiera que sea su lucha, usted se ha propuesto no apartarse del
Señor. Usted rehúsa entregarse a las garras del pecado. En lugar de eso, usted
se ha tomado a pecho la Palabra de Dios.
Pero, al igual que David, usted se ha desanimado. Y ahora ha llegado al punto
en que se siente absolutamente impotente. El enemigo lo está llenando de
desesperación, miedo y mentiras.
Su prueba puede volverse más desconcertante e inexplicable. Pero yo quiero que
usted sepa que – no importa por lo que esté pasando, el Espíritu Santo
quiere revelar en usted a Jehová Rohi (Ra’ah), el Señor su pastor. Usted
tiene un pastor que quiere imprimir su amor en el corazón de usted.
Jesús nos asegura, “Nunca te dejaré ni te desampararé.” Y nuestro Padre
celestial – Jehová Rohi, el Señor nuestro pastor – se ha revelado a
nosotros en el Salmo 23. Él nos dice, “Te conozco por tu nombre, y sé por
lo que estás pasando. Ven, recuéstate en mi gracia y en mi amor. No trates de
entenderlo todo. Sólo acepta mi amor por ti. Y descansa en mis amorosos brazos.
Sí, yo soy el Señor de los ejércitos. Soy el Dios majestuoso y santo. Yo
quiero que conozcas todas estas revelaciones de mí. Pero la revelación que yo
quiero que tengas ahora es la revelación de Jehová Rohi. Quiero que me
conozcas como tu pastor que te ama y te cuida. Quiero que descanses seguro de
que pasarás todas tus pruebas, en mi ternura y mi amor.”
miércoles, 12 de enero de 2011
viernes, 7 de enero de 2011
Seamos como la hormiga
Seamos como la hormiga
Brenda era una mujer joven a quien se le invitó a que fuera a escalar una montaña. Aunque muy asustada, ella fue con su grupo a un enorme granito acantilado. A pesar de su temor, se puso la correa, agarró la soga y comenzó a subir la cara de esa roca.
Ella había conseguido una repisa donde podría tomar un descanso. Mientras ella colgaba se soltó una cuerda de seguridad y dio a presión contra el ojo de Brenda y golpeó hacia fuera su lente de contacto.
Bien, aquí ella está, en una repisa de la roca, con centenares de pies debajo de ella y centenares de pies encima. Por supuesto, ella miraba y miraba esperando que su lente hubiese aterrizado en la repisa,
pero no estaba allí. Aquí estaba ella, lejos de su hogar y afectada en su visión. Ella estaba desesperada y comenzó a sentir que enloquecería, pero rogó al Señor para que la ayudara a encontrarlo.
Cuando ella llegó a la cima, un amigo le examinó el ojo. Ella se sentó abajo, desanimada, con el equipo esperando porque el resto del grupo llegara a la cima. Ella miraba fuera a través de la gama de montañas, pensando en ese verso que dice, ” Los ojos del El Señor funcionan hacia adelante y atrás, através de toda la tierra.”ella pensó,” Señor, usted puede ver todo en estas montañas. Usted conoce cada piedra y hoja, y Usted sabe exactamente dónde está mi lente de contacto . Por favor ayúdeme.”
Todos bajaron al fondo. En el fondo habían otros escaladores nuevos de un partido que apenas comenzaban a subir. Uno de ellos ¡gritando dijo, “oigan, ustedes chicos! Alguno ha perdido un lente de contacto?”
Bien, eso los sorprendió bastante, pero sabe por qué el trepador lo vio? Una hormiga se movía lentamente a través de la cara de la roca, llevándolo en su parte posterior. Brenda dijo que su padre es dibujante. Cuando ella le contó la historia increíble de la hormiga, la oracion, y el lente de contacto, él dibujó un cuadro de una hormiga que arrastra ese lente de contacto con las siguientes palabras, “Señor, no sé porqué usted desea que yo lleve esta cosa. No puedo comerla, y es terriblemente pesada. Pero si esto es lo que usted desea , la llevaré para usted.”
Probablemente sería bueno que nosotros de vez en cuando digamos, “Dios, yo no sé por qué usted desea que lleve esta carga. No puedo ver nada bueno en ella y es terriblemente pesada. Pero, si usted desea, yo la llevaré .”
Dios no llama a los cualificados, Él cualifica a los llamados.
Sí, amo a DIOS… Él es mi fuente de existencia y mi salvador.
Él me guarda para funcionar con cada uno y cada día.
Sin él, no soy nada, pero con Él…
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. (Phil. 4:13)
Brenda era una mujer joven a quien se le invitó a que fuera a escalar una montaña. Aunque muy asustada, ella fue con su grupo a un enorme granito acantilado. A pesar de su temor, se puso la correa, agarró la soga y comenzó a subir la cara de esa roca.
Ella había conseguido una repisa donde podría tomar un descanso. Mientras ella colgaba se soltó una cuerda de seguridad y dio a presión contra el ojo de Brenda y golpeó hacia fuera su lente de contacto.
Bien, aquí ella está, en una repisa de la roca, con centenares de pies debajo de ella y centenares de pies encima. Por supuesto, ella miraba y miraba esperando que su lente hubiese aterrizado en la repisa,
pero no estaba allí. Aquí estaba ella, lejos de su hogar y afectada en su visión. Ella estaba desesperada y comenzó a sentir que enloquecería, pero rogó al Señor para que la ayudara a encontrarlo.
Cuando ella llegó a la cima, un amigo le examinó el ojo. Ella se sentó abajo, desanimada, con el equipo esperando porque el resto del grupo llegara a la cima. Ella miraba fuera a través de la gama de montañas, pensando en ese verso que dice, ” Los ojos del El Señor funcionan hacia adelante y atrás, através de toda la tierra.”ella pensó,” Señor, usted puede ver todo en estas montañas. Usted conoce cada piedra y hoja, y Usted sabe exactamente dónde está mi lente de contacto . Por favor ayúdeme.”
Todos bajaron al fondo. En el fondo habían otros escaladores nuevos de un partido que apenas comenzaban a subir. Uno de ellos ¡gritando dijo, “oigan, ustedes chicos! Alguno ha perdido un lente de contacto?”
Bien, eso los sorprendió bastante, pero sabe por qué el trepador lo vio? Una hormiga se movía lentamente a través de la cara de la roca, llevándolo en su parte posterior. Brenda dijo que su padre es dibujante. Cuando ella le contó la historia increíble de la hormiga, la oracion, y el lente de contacto, él dibujó un cuadro de una hormiga que arrastra ese lente de contacto con las siguientes palabras, “Señor, no sé porqué usted desea que yo lleve esta cosa. No puedo comerla, y es terriblemente pesada. Pero si esto es lo que usted desea , la llevaré para usted.”
Probablemente sería bueno que nosotros de vez en cuando digamos, “Dios, yo no sé por qué usted desea que lleve esta carga. No puedo ver nada bueno en ella y es terriblemente pesada. Pero, si usted desea, yo la llevaré .”
Dios no llama a los cualificados, Él cualifica a los llamados.
Sí, amo a DIOS… Él es mi fuente de existencia y mi salvador.
Él me guarda para funcionar con cada uno y cada día.
Sin él, no soy nada, pero con Él…
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. (Phil. 4:13)
EL SEÑOR JUSTICIA NUESTRA
David Wilkerson Today
EL SEÑOR JUSTICIA NUESTRA
“Vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y
reinará como Rey, el cual será dichoso y actuará conforme al derecho y la
justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará
confiado; y este será su nombre con el cual lo llamarán: JEHOVÁ, JUSTICIA
NUESTRA” (Jeremías 23:5-6).
Dios le dio al profeta Jeremías una revelación de JEHOVA TSIDKENU en un
tiempo de crisis similar al que estamos enfrentando hoy. Así que, ¿qué
significa esto para nosotros, en términos prácticos? ¿Qué es esta justicia
de la cual él es Señor – y cómo debemos de conocer y entender a Jesús en
este rol?
Pablo nos da algunas respuestas sobre la definición de justicia de Dios en
varios pasajes.
• “Creyó Abraham a Dios y le fue contado por justicia” (Romanos 4:3).
• “A Abraham le fue contada la fe por justicia” (Romanos 4:9).
• “Así Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia (Gálatas 3:6).
Cada uno de estos versos se refiere a una cosa que Abraham hizo para obtener la
verdadera justicia: él creyó.
Finalmente, Pablo nos da del Señor la definición de justicia: “[Abraham]
tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció
por la fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también
poderoso para hacer todo lo que había prometido. Por eso, también su fe le
fue contada por justicia” (Romanos 4:20-22).
La Biblia no podría hacer este tema más claro. Justicia es creer las promesas
de Dios, estando completamente persuadidos que él mantendrá su palabra.
EL SEÑOR JUSTICIA NUESTRA
“Vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y
reinará como Rey, el cual será dichoso y actuará conforme al derecho y la
justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará
confiado; y este será su nombre con el cual lo llamarán: JEHOVÁ, JUSTICIA
NUESTRA” (Jeremías 23:5-6).
Dios le dio al profeta Jeremías una revelación de JEHOVA TSIDKENU en un
tiempo de crisis similar al que estamos enfrentando hoy. Así que, ¿qué
significa esto para nosotros, en términos prácticos? ¿Qué es esta justicia
de la cual él es Señor – y cómo debemos de conocer y entender a Jesús en
este rol?
Pablo nos da algunas respuestas sobre la definición de justicia de Dios en
varios pasajes.
• “Creyó Abraham a Dios y le fue contado por justicia” (Romanos 4:3).
• “A Abraham le fue contada la fe por justicia” (Romanos 4:9).
• “Así Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia (Gálatas 3:6).
Cada uno de estos versos se refiere a una cosa que Abraham hizo para obtener la
verdadera justicia: él creyó.
Finalmente, Pablo nos da del Señor la definición de justicia: “[Abraham]
tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció
por la fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también
poderoso para hacer todo lo que había prometido. Por eso, también su fe le
fue contada por justicia” (Romanos 4:20-22).
La Biblia no podría hacer este tema más claro. Justicia es creer las promesas
de Dios, estando completamente persuadidos que él mantendrá su palabra.
jueves, 6 de enero de 2011
NO ESTAMOS SIN ESPERANZA
David Wilkerson
NO ESTAMOS SIN ESPERANZA
Nosotros que conocemos la justificación de Cristo, no podemos vivir como
aquellos que no tienen esperanza. Hemos sido bendecidos tanto con el amor de
Dios, como también el temor de Dios. Y su deseo para con nosotros en los
tiempos oscuros y más terribles es obtener su gozo y alegría. Aun cuando
vemos juicio cayendo alrededor nuestro, debemos cantar y regocijarnos con
júbilo – no porque el juicio ha llegado, sino que lo hacemos aún cuando hay
juicio.
Isaías 51:11 comienza con la palabra Ciertamente, que significa “a la luz de
lo que acabo de decir.” ¿Qué es lo que Dios ha dicho aquí? Él le ha
recordado a su pueblo, “[Yo] el que transformó en camino las profundidades
del mar para que pasaran los redimidos” (Isaías 51:10), que significa, “Yo
todavía soy el Señor, el de tiempos antiguos, el que hace milagros. Y mi brazo
sigue siendo fuerte para librarte.”
Así que, ¿qué es lo que Dios quiere que su pueblo conozca a la luz de esta
verdad? Él lo dice todo en un verso, Isaías 51:11:
• “Ciertamente volverán los redimidos de Jehová; volverán a Sión
cantando.” En otras palabras: “Voy a tener un pueblo que vuelve a mí con
confianza, fe y certeza. Ellos quitan sus ojos de las condiciones que los
rodean. Y ellos reciben de vuelta su canción alegre.”
• “Y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas.” El gozo que el pueblo de
Dios experimenta no será sólo por un Domingo en la mañana, o una semana o un
mes. Durará a través de los años, a través de los tiempos difíciles, aún
hasta el final.
• “Tendrán gozo y alegría.” Dios miró a través de los tiempos y dijo:
“Voy a tener un pueblo que obtendrá alegría, que la tomará y la poseerá.
La agarrarán, y será de ellos.”
• “Y huirán el dolor y el gemido.” Esto no significa que todo nuestro
sufrimiento terminará. Significa que nuestra confianza en el Señor nos pone
por encima de cada dolor y prueba. Tales cosas no podrán robarnos de nuestra
alegría y felicidad en Cristo.
NO ESTAMOS SIN ESPERANZA
Nosotros que conocemos la justificación de Cristo, no podemos vivir como
aquellos que no tienen esperanza. Hemos sido bendecidos tanto con el amor de
Dios, como también el temor de Dios. Y su deseo para con nosotros en los
tiempos oscuros y más terribles es obtener su gozo y alegría. Aun cuando
vemos juicio cayendo alrededor nuestro, debemos cantar y regocijarnos con
júbilo – no porque el juicio ha llegado, sino que lo hacemos aún cuando hay
juicio.
Isaías 51:11 comienza con la palabra Ciertamente, que significa “a la luz de
lo que acabo de decir.” ¿Qué es lo que Dios ha dicho aquí? Él le ha
recordado a su pueblo, “[Yo] el que transformó en camino las profundidades
del mar para que pasaran los redimidos” (Isaías 51:10), que significa, “Yo
todavía soy el Señor, el de tiempos antiguos, el que hace milagros. Y mi brazo
sigue siendo fuerte para librarte.”
Así que, ¿qué es lo que Dios quiere que su pueblo conozca a la luz de esta
verdad? Él lo dice todo en un verso, Isaías 51:11:
• “Ciertamente volverán los redimidos de Jehová; volverán a Sión
cantando.” En otras palabras: “Voy a tener un pueblo que vuelve a mí con
confianza, fe y certeza. Ellos quitan sus ojos de las condiciones que los
rodean. Y ellos reciben de vuelta su canción alegre.”
• “Y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas.” El gozo que el pueblo de
Dios experimenta no será sólo por un Domingo en la mañana, o una semana o un
mes. Durará a través de los años, a través de los tiempos difíciles, aún
hasta el final.
• “Tendrán gozo y alegría.” Dios miró a través de los tiempos y dijo:
“Voy a tener un pueblo que obtendrá alegría, que la tomará y la poseerá.
La agarrarán, y será de ellos.”
• “Y huirán el dolor y el gemido.” Esto no significa que todo nuestro
sufrimiento terminará. Significa que nuestra confianza en el Señor nos pone
por encima de cada dolor y prueba. Tales cosas no podrán robarnos de nuestra
alegría y felicidad en Cristo.
miércoles, 5 de enero de 2011
LLEGANDO A CONOCER AL PADRE
David Wilkerson
LLEGANDO A CONOCER AL PADRE
Yo creo que nuestros hijos en este mundo llegan a conocer nuestra naturaleza y
carácter hacia ellos, mayormente durante sus tiempos de crisis. Cuando ellos
se encuentran en medio del dolor, sufrimiento o necesidad, ellos reconocen
nuestro profundo cuidado y provisión para ellos. Cuando mis hijos estaban
creciendo, yo nunca tuve que enseñarles cómo era yo. Yo nunca tuve que
decirles, “Yo soy tu padre – soy paciente, bondadoso, lleno de misericordia
y de amor hacia ti. Tengo un corazón tierno para contigo, listo para perdonarte
a cada momento.” Hubiera sido absurdo el hacer esa clase de proclamación.
¿Por qué? Mis hijos aprendieron sobre mi amor por ellos durante sus
experiencias de crisis. Y ahora que están casados y con sus propios hijos, mis
hijos e hijas me están conociendo a través de un conjunto de experiencias
completamente nuevas. Ellos están aprendiendo aún más sobre mí debido a mis
actitudes y mis acciones hacia ellos durante este nuevo periodo de necesidades
en sus vidas.
Y así es con nosotros, en llegar a conocer a nuestro Padre celestial. Desde el
tiempo de Adán, hasta la cruz de Cristo, el Señor le dio a su pueblo una
revelación que aumentaba continuamente sobre su carácter. Pero él no hizo
esto simplemente proclamando quién era él. Él no trató de revelarse
anunciando, “Los siguientes nombres describen mi naturaleza. Ahora, vayan y
apréndanlos y descubrirán quién soy yo.”
Las expresiones Hebreas (nombres) verdaderamente describen las maravillosas
glorias y provisiones que están dentro del nombre del Señor. Pero Dios
reveló a su pueblo estos aspectos de su naturaleza, actualmente haciendo por
ellos lo que él había proclamado ser. Él vio la necesidad de sus hijos,
conocía de antemano las estrategias del enemigo contra ellos, e intervino
sobrenaturalmente a favor de ellos.
Yo le insto a que llegue a conocer a su Padre celestial, despacio, con
propósito, al nivel del corazón. Pídale al Espíritu Santo que le haga
acuerdo de las muchas facetas de provisiones del cielo que Dios le ha dado
durante sus momentos de necesidad. Entonces pídale al Espíritu que edifique
En usted un verdadero conocimiento en su corazón de YO SOY – el Dios que es
todo lo que usted necesita, en todo tiempo.
LLEGANDO A CONOCER AL PADRE
Yo creo que nuestros hijos en este mundo llegan a conocer nuestra naturaleza y
carácter hacia ellos, mayormente durante sus tiempos de crisis. Cuando ellos
se encuentran en medio del dolor, sufrimiento o necesidad, ellos reconocen
nuestro profundo cuidado y provisión para ellos. Cuando mis hijos estaban
creciendo, yo nunca tuve que enseñarles cómo era yo. Yo nunca tuve que
decirles, “Yo soy tu padre – soy paciente, bondadoso, lleno de misericordia
y de amor hacia ti. Tengo un corazón tierno para contigo, listo para perdonarte
a cada momento.” Hubiera sido absurdo el hacer esa clase de proclamación.
¿Por qué? Mis hijos aprendieron sobre mi amor por ellos durante sus
experiencias de crisis. Y ahora que están casados y con sus propios hijos, mis
hijos e hijas me están conociendo a través de un conjunto de experiencias
completamente nuevas. Ellos están aprendiendo aún más sobre mí debido a mis
actitudes y mis acciones hacia ellos durante este nuevo periodo de necesidades
en sus vidas.
Y así es con nosotros, en llegar a conocer a nuestro Padre celestial. Desde el
tiempo de Adán, hasta la cruz de Cristo, el Señor le dio a su pueblo una
revelación que aumentaba continuamente sobre su carácter. Pero él no hizo
esto simplemente proclamando quién era él. Él no trató de revelarse
anunciando, “Los siguientes nombres describen mi naturaleza. Ahora, vayan y
apréndanlos y descubrirán quién soy yo.”
Las expresiones Hebreas (nombres) verdaderamente describen las maravillosas
glorias y provisiones que están dentro del nombre del Señor. Pero Dios
reveló a su pueblo estos aspectos de su naturaleza, actualmente haciendo por
ellos lo que él había proclamado ser. Él vio la necesidad de sus hijos,
conocía de antemano las estrategias del enemigo contra ellos, e intervino
sobrenaturalmente a favor de ellos.
Yo le insto a que llegue a conocer a su Padre celestial, despacio, con
propósito, al nivel del corazón. Pídale al Espíritu Santo que le haga
acuerdo de las muchas facetas de provisiones del cielo que Dios le ha dado
durante sus momentos de necesidad. Entonces pídale al Espíritu que edifique
En usted un verdadero conocimiento en su corazón de YO SOY – el Dios que es
todo lo que usted necesita, en todo tiempo.
martes, 4 de enero de 2011
HAGAN TRES COSAS
David Wilkerson
HAGAN TRES COSAS
En medio de la prueba, Dios le dijo a Israel que hicieran tres cosas: “No
temáis. Estad firmes. Ved la salvación de Jehová” Su llamado para Israel
fue, “Voy a pelear por ustedes. Simplemente manténganse quietos. Estén
callados y déjenlo todo en mis manos. Ahora mismo, estoy haciendo un trabajo
en lo sobrenatural. Todo está bajo mi control. Así que no entren en pánico.
Confíen que estoy peleando contra el diablo. Esta batalla no es de ustedes”
(ver Éxodo 14:13-14).
Pronto el atardecer cayó sobre el campamento. Este era el comienzo de la noche
tormentosa y oscura de Israel. Pero también era el comienzo del trabajo
sobrenatural de Dios. Él envió un ángel protector impresionante para que se
colocara entre su pueblo y el enemigo. Yo creo que Dios todavía envía
ángeles protectores para acampar alrededor de aquellos que lo aman y le temen
(ver Salmo 34:7).
El Señor también movió la nube sobrenatural que le había dado a Israel para
guía. La nube súbitamente se cambió del frente del campamento de Israel a la
retaguardia y surgió como una pared negra oscura ante los Egipcios. Al otro
lado, la nube proveyó una luz sobrenatural, dándole a los Israelitas una
visibilidad clara toda la noche (ver Éxodo 14:20).
Aunque el ejército del Faraón estaba en una oscuridad total, ellos todavía
podían alzar sus voces. Y toda la noche ellos lanzaban amenazas y mentiras.
Este aluvión de mentiras sacudió el campamento de Israel aquella noche
oscura. Pero no importaba cuánto gritaba el enemigo sus amenazas. Un ángel
montaba guardia protegiéndolos, y Dios había prometido a su pueblo que él
los sacaría adelante.
Amado santo, si usted es un hijo de Dios comprado con la sangre, él ha puesto
un ángel guerrero entre usted y el diablo. Y él le manda a usted, de igual
manera que lo hizo con Israel, “No temas. Está firme. Cree en mi
salvación.” Satanás puede que venga contra usted vociferando amenazas
malvadas. Pero en ningún momento durante esa noche oscura y tormentosa, podrá
el enemigo destruirlo.
“Moisés extendió su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se
retirara por medio de un viento recio oriental que sopló toda aquella noche”
(Éxodo 14:21).
La tormenta de viento que Dios envió fue tan poderosa, que comenzó a partir
las olas del mar: “Un viento recio oriental…Así se secó el mar y las
aguas quedaron divididas” (14:21).
La palabra Hebrea que se traduce aquí como viento, significa “exhalar
violento”. En otras palabras, Dios exhaló y el agua se congeló en paredes.
El campamento de carpas de Israel debió de haberse sacudido ferozmente cuando
esos torrentes soplaron a través del campamento. ¿Por qué permitió Dios que
Israel pasara toda una noche tormentosa, cuando él bien pudo haber hablado una
simple palabra y calmado los elementos?
Qué tormenta debió de haber sido. Y qué tiempo aterrorizante para Israel. Yo
le pregunto a usted, ¿qué estaba Dios haciendo aquí? ¿Por qué Dios
permitió que esa terrible tormenta continuara toda la noche? ¿Por qué no le
dijo a Moisés que tocase las aguas con su manto, y que partiera las olas
sobrenaturalmente? ¿Qué razón tendría Dios en permitir que esa terrible
noche aconteciera?
Había sólo una razón: El Señor estaba haciendo adoradores. Dios estaba
trabajando todo el tiempo, usando esa tormenta terrible para hacer un camino
para que su pueblo saliera de la crisis. Pero los Israelitas no podían ver
esto en ese momento. Muchos estaban escondidos en sus carpas, pero aquellos que
salieron afuera presenciaron un espectáculo glorioso de luces. Ellos también
contemplaron la gloriosa vista de las olas montándose, y las poderosas paredes
de agua levantándose para formar una senda seca que atravesaba el mar. Cuando
las personas vieron esto, ellos debieron de haber gritado, “Miren, Dios ha
usado e
HAGAN TRES COSAS
En medio de la prueba, Dios le dijo a Israel que hicieran tres cosas: “No
temáis. Estad firmes. Ved la salvación de Jehová” Su llamado para Israel
fue, “Voy a pelear por ustedes. Simplemente manténganse quietos. Estén
callados y déjenlo todo en mis manos. Ahora mismo, estoy haciendo un trabajo
en lo sobrenatural. Todo está bajo mi control. Así que no entren en pánico.
Confíen que estoy peleando contra el diablo. Esta batalla no es de ustedes”
(ver Éxodo 14:13-14).
Pronto el atardecer cayó sobre el campamento. Este era el comienzo de la noche
tormentosa y oscura de Israel. Pero también era el comienzo del trabajo
sobrenatural de Dios. Él envió un ángel protector impresionante para que se
colocara entre su pueblo y el enemigo. Yo creo que Dios todavía envía
ángeles protectores para acampar alrededor de aquellos que lo aman y le temen
(ver Salmo 34:7).
El Señor también movió la nube sobrenatural que le había dado a Israel para
guía. La nube súbitamente se cambió del frente del campamento de Israel a la
retaguardia y surgió como una pared negra oscura ante los Egipcios. Al otro
lado, la nube proveyó una luz sobrenatural, dándole a los Israelitas una
visibilidad clara toda la noche (ver Éxodo 14:20).
Aunque el ejército del Faraón estaba en una oscuridad total, ellos todavía
podían alzar sus voces. Y toda la noche ellos lanzaban amenazas y mentiras.
Este aluvión de mentiras sacudió el campamento de Israel aquella noche
oscura. Pero no importaba cuánto gritaba el enemigo sus amenazas. Un ángel
montaba guardia protegiéndolos, y Dios había prometido a su pueblo que él
los sacaría adelante.
Amado santo, si usted es un hijo de Dios comprado con la sangre, él ha puesto
un ángel guerrero entre usted y el diablo. Y él le manda a usted, de igual
manera que lo hizo con Israel, “No temas. Está firme. Cree en mi
salvación.” Satanás puede que venga contra usted vociferando amenazas
malvadas. Pero en ningún momento durante esa noche oscura y tormentosa, podrá
el enemigo destruirlo.
“Moisés extendió su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se
retirara por medio de un viento recio oriental que sopló toda aquella noche”
(Éxodo 14:21).
La tormenta de viento que Dios envió fue tan poderosa, que comenzó a partir
las olas del mar: “Un viento recio oriental…Así se secó el mar y las
aguas quedaron divididas” (14:21).
La palabra Hebrea que se traduce aquí como viento, significa “exhalar
violento”. En otras palabras, Dios exhaló y el agua se congeló en paredes.
El campamento de carpas de Israel debió de haberse sacudido ferozmente cuando
esos torrentes soplaron a través del campamento. ¿Por qué permitió Dios que
Israel pasara toda una noche tormentosa, cuando él bien pudo haber hablado una
simple palabra y calmado los elementos?
Qué tormenta debió de haber sido. Y qué tiempo aterrorizante para Israel. Yo
le pregunto a usted, ¿qué estaba Dios haciendo aquí? ¿Por qué Dios
permitió que esa terrible tormenta continuara toda la noche? ¿Por qué no le
dijo a Moisés que tocase las aguas con su manto, y que partiera las olas
sobrenaturalmente? ¿Qué razón tendría Dios en permitir que esa terrible
noche aconteciera?
Había sólo una razón: El Señor estaba haciendo adoradores. Dios estaba
trabajando todo el tiempo, usando esa tormenta terrible para hacer un camino
para que su pueblo saliera de la crisis. Pero los Israelitas no podían ver
esto en ese momento. Muchos estaban escondidos en sus carpas, pero aquellos que
salieron afuera presenciaron un espectáculo glorioso de luces. Ellos también
contemplaron la gloriosa vista de las olas montándose, y las poderosas paredes
de agua levantándose para formar una senda seca que atravesaba el mar. Cuando
las personas vieron esto, ellos debieron de haber gritado, “Miren, Dios ha
usado e
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